Ojalá que tanto Pablo Neruda, como mi Papá y mi Abuelo tengan razón
en todo lo que me han dicho en estos días.
Porque para mí "Nadie se cruza en tu camino por casualidad y
tú no entras en la vida de alguien sin ninguna razón". Y por lo menos déjame
decirte a Ti,
que cuando te conocí, salvaste mi vida, la que hasta ese entonces... Era
miserable.
¿Por qué digo esto? Simplemente porque Tu, si, Tu… fuiste quien me salvó de una muerte inminente.

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