viernes, 18 de noviembre de 2011




Ojalá que tanto Pablo Neruda, como mi Papá y mi Abuelo tengan razón en todo lo que me han dicho en estos días.

Porque para mí "Nadie se cruza en tu camino por casualidad y tú no entras en la vida de alguien sin ninguna razón". Y por lo menos déjame decirte a Ti, que cuando te conocí, salvaste mi vida, la que hasta ese entonces... Era miserable.



¿Por qué digo esto? Simplemente porque Tu, si, Tu… fuiste quien me salvó de una muerte inminente.

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